¿Pero Mortadelo y Filemón han sido siempre tal como los vemos ahora?, no antes eran muy diferentes, y para llegar a ser, tal y como los vemos, tuvieron que pasar por un proceso de evolución con la ayuda del eminente profesor Bacteri...¡ah! no, perdón, con la ayuda de Ibáñez.
En primer lugar, tengo que describir a los personajes que conforman esta aventuras:
Mortadelo. Mortadelo: es uno de los protagonistas; es alto, calvo (por culpa del crece-pelo del Bacterio), viste una levita negra con collarín blanco, es delgado, tiene una nariz muy larga, lleva gafas de culo de vaso, pantalones negros y zapatos negros. Es del pueblo de Borricón de arriba, y es un maestro de los disfraces, casi siempre se esta probando nuevos disfraces, para desesperación de los demás. Es muy simple y casi siempre mete la pata, causando una gran cantidad de quebraderos de cabeza (y de todo el cuerpo) principalmente a los que están a su alrededor, por lo que es una escena clásica el ver que todos le persigan a él. Su curriculum indica que es una ruina humana en cuanto a los estudios, faltandole por completar seis cursos de básica (primaria); y en lo que no son estudios.
- Filemón Pi (el apellido lo conozco porque aparece en todas las lapidas que le han hecho cuando iba a decirle al "super" que habían fallado una misión, por si las moscas): es el otro protagonista; es bajito, nariz cortita, lleva una pajarita, pantalones rojos, camiseta blanca, zapatos marrones y tiene dos pelos. No sé de donde es, pero puedo decir que su curriculum es aun peor que el de Mortadelo, y mientras que Mortadelo tiene diplomas por su habilidad para disfrazarse, el único diploma de Filemón es un certificado de que esta vacunado contra el moquillo firmado por el veterinario. Es bastante vengativo y se enfada fácilmente, aunque a veces no le faltan razones, y suele llevarse los golpes.
Yo os aconsejo que si un día estáis deprimidos, cojáis un clásico de Mortadelo y Filemón como el "Sulfato Átomico" y poneos a leer, os aseguro que de las carcajadas se os ira la mala uva en un decir ¡Jesús!.

No hay comentarios:
Publicar un comentario