Estoy completamente bloqueado, o lo estaba, aunque los nervios no se me van por las buenas, a pesar de haber pasado el peligro, ellos siguen ahí, aferrados como parásitos, y como parásitos me van chupando poco a poco algo que no es sangre, pero que es algo mucho más valioso, vitalidad, alegría y felicidad.
Ayer me sentía horrorizado, como si el mundo se hubiera cubierto por un manto gris y no fuera a salir el sol. Sentía que me volvía loco, tenía un nudo en la garganta y como si mi estómago se hubiera llenado de piedras. Estaba totalmente desesperado, la angustia y el agobio me oprimían el pecho y tenía sensaciones contradictorias, una parte de mí decía "olvídalo, ya es demasiado tarde, déjalo, total ¿de qué sirve?, olvídate de ello", la otra me decía "no, no te rindas, continua". La cabeza empezó a darme vueltas y la visión se me hacía borrosa, debido a las lágrimas. Me debatía continuamente y parecía como si estuviera mareado, me movía para un lado, para el otro, daba vueltas sobre mí mismo, gritaba, me hacía daño sin darme cuenta al golpearme contra los muebles, gritaba por la confusión que tenía, estaba cegado, pero no por las lágrimas. En mi mente sólo veía rabia, dolor, confusión, impaciencia, resignación, agobio y odio. Odio por todo aquello que me estaba haciendo daño, impaciencia por empezar a quitarme de encima este peso, resignación ante lo que consideraba inevitable, agobio por la indecisión que me estaba haciendo perder el tiempo, un tiempo que necesitaba para quitarme de encima el causante de todo ésto, rabia por mi incompetencia y mi lentitud y confusión porque no sabía a cual de estas sensaciones hacer caso, todas me invadían a la vez, todas me hablaban al mismo tiempo y como cuando se reune un grupo que hablan todos al mismo tiempo y no entiendes nada, pues lo mismo me pasaba a mí. Y el dolor, era el más intenso de todos, estaba provocado por todo este conjunto de sensaciones que me hacían dar vueltas, delirar, aullar y hasta gritar como un loco.
Lamento ser así de pesimista, pero es que es la verdad y si no estoy escribiendo de otra cosa hoy es porque, sencillamente, no puedo, he estado mucho tiempo frente a la pantalla, tachando todo lo que ponía, el por qué es muy sencillo, estas dos semanas han dejado una marca temporal en mí y un par de horas no me valdrán para poder calmar esta herida sangrante, provocada por todo lo que he descrito, pero no puedo permanecer así durante toda mi vida, tal y como me enseñó mi buen amigo y profesor de música, Jesús, no puedo andarme toda la vida con sufrimientos y penas, porque si no, no se vive de verdad, también me han ayudado mucho mis padres y mis amigos.
He mencionado que no era capaz de escribir, el tema que tenía pensado tendrá que esperar, porque para mí este es uno de los temas más importantes, porque no trata sobre cosas que me gusten, tratan sobre mí mismo, escribo esto para poder desahogarme y cerrar esa herida de mi pecho, para no encerrarme en mí mismo y poder disfrutar de la vida.

.jpg)
