viernes, 28 de octubre de 2011

¡Peste de libros!

Hola de nuevo.
En este blog el tema a tratar van a ser...¡Los libros!......Sí, los libros, eso que la mayoría tenéis apartado, bajo llave, con un letrero que dice ¡Peligro! o incluso (espero que no sea así) ¡En una pila junto a la chimenea!

Lo siento, pero es que, me parace horrible. Ya sé que vuestra opinión sobre los libros no es agradable, sé que vosotros diréis, ¡Los libros! ¡E..e...eso que se utilizaba en la prehistoria! ¡Los libros!
¡Qué pérdida de tiempo! ¡Qué asco! ¿Quién quiere un libro cuándo se tiene ... una Play? ¿eh?,¡¡¿Quién?!!. 

 Pues, en primer lugar ¡Yo! preferiría el libro,  por unas razones que expondré luego (si me da la gana).
"¡Estás tonto," diréis "eso es lo que te pasa: estás loco y eres raro!".
Yo soy diferente, que es distinto, pero ¿Cómo se puede decir que un libro es mejor que una "estupenda" consola?, Ah, ha llegado la hora de la comparación, mi parte favorita, ¿Y qué es una comparación sin una situación ?.
Y puesto que este es mi blog, la situación la elegiré yo.
Bien, empecemos:
Es un día de lluvia intensa, un día de esos en los que no puedes salir, el mal tiempo te ha (y perdón) jodido, y lo ha hecho bien porque hoy era tu día especial, tu último y único día de juerga, para reunirte con tus colegas, antes de una horrible semana de exámenes.
Para consolarte, juegas a la consola, te empiezas a relajar y tu humor está mejorando, y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
He sido bueno ¿no?, el final es alegre ¿ehh?, ¡Pués no!, no, no, no y no señor.
Más quisierais vosotros que hubiera terminado, saliendo de rositas (y si no lo queréis ahora, ya lo querréis más adelante, ya veréis) preparaos, porque...¡Os voy a poner a caldo, sí señor! y sabéis porque, ¿no?, sencillamente, porque me da la gana.
Protestad si queréis, que os va a servir de poco. Debido al tema, no os puedo dejar en paz conociendo todos esos perjuicios sobre los libros, esos que os voy a quitar ahora mismo, ya veréis.
El humor esta alcanzando las nubes, pero hoy estás gafe (y yo soy el narrador, que es peor), y la dichosa tormenta te la vuelve a jugar, ésta ha provocado daños en el cableado eléctrico, provocando un apagón, el cual agota tu paciencia porque ¡Cómo se juega a la Play sin electricidad!
Muy sencillo, es imposible.
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Perdón, es que...¡Un momento! No habréis pensado que he acabado.
No, no soy tan despistado, sólo era una pausa para descansar.
Como iba diciendo, hay un apagón que te ha dejado sin consola, bien, ahora empieza la comparación: en tu caso, estarías aburriéndote, mirando por la ventana y maldiciendo a la tormenta, porque nada puede sustituir a tu consola, o eso crees.
Una Play tiene sonidos, imágenes, efectos especiales y algo que provoca adicción. ¡Qué "encanto"!
Sin embargo, puedo jurar que en un libro hay "algo" especial, "algo" que le da sabor y creo poder decir qué es.
Es...la "esencia" del autor que permanece en sus libros, que da al lector la capacidad de poder sumergirse en la historia con un poco de imaginación.
¿Sabéis? Creo que las consolas se hicieron inspiradas en los libros porque, al leer veo los paisajes, transmitiéndome sentimientos por todo mi cuerpo, oigo los sonidos: el agua bajo mis pies, los trinos en los árboles,... ya os veo protestando y llamándome exagerado, sí en un videojuego puedes "participar".
¡Pero no véis lo ciegos que estáis!,¡Por mucho que juguéis, JAMÁS setiréis la aventura en las carnes!, ¡Por
mucha adrenalina que os genere, no se producirá por algo real!
¡Solo será una ilusión en la que utilicéis una pequeña parte de los sentidos!
"¡Los libros son iguales!"diréis, y en parte tenéis razón, los libros no te pueden hacer sentir en un pricipio, no puedes sentir lo que no conoces y no has sentido antes, pero no os pongáis eufóricos, porque habéis olvidado algo fundamental : la imaginación, eso que habéis dejado olvidado, pero puede resurgir.
En mí resurge cada vez que me despisto, y la sensación es extraordinaria.
Pero no os engañaré, para que la imaginación permita sentir de manera compleja, tienes que conocer os sentimientos y experimentar las sensaciones. Por eso , los libros nos impulsan a conocer, para hacernos sentir.
"¡En un libro no puedes "participar"!".Pues sí, usando la imaginación, sí.
Es más, en la consola también puedes, pero solo siguiendo un papel fijo en la historia, en los libros eres LIBRE, yo lo sé porque lo he sentido, eligiendo los caminos en la historia, lo he sentido.
Pero hay un problema, puedo intentar contaros ésto, pero la sensación sólo puede ser identificada por uno mismo, por eso os invito a probarlo, a pesar de vuestros insultos, sornas, burlas o réplicas; yo os invito a entrar en el mundo de la LECTURA:
Ah, y pensaos mejor lo podéis hacer en un apagón.

ADVERTENCIA:El lector puede llegar a padecer adicción por la lectura. No os paséis.

sábado, 8 de octubre de 2011

¡Vuelta atrás en el tiempo! Exhibición recomendada.

Hola,voy a ...¡perdón! es que estoy un poquito nervioso... Vaaale, estoy muy nervioso
Bueno, ya me he tranquilizado.El tema de hoy va a ser una recomendación. ¿a quién no le ha gustado ver una de esas películas antiguas, en las que aparecen aviones de hélice que volaban sobre los enemígos emitiendo ese terrible sonido, acojonante para el enemigo, alentador para el aliado?.
Pero esos aviones quedaron anticuados por desgracia, por muy hermosos que fueran, muchos fueron destruidos en el combate y otros se fundieron para construir nuevos aparatos.
Sin embargo hace pocos días fui a ver una exhibición. En ella aparecían esos aviones, aviones antiguos en perfecto estado, mostrándonos cómo eran, para qué servían sus increibles cualidades.
Después de poder contemplarlos, nos mandaron tras unas vallas de seguridad porque iban a encender los motores de todos menos uno, un caza de guerra civil española, conocido como "mosca" o "rata", estaba averidado y no querían arriesgarse.
Uno tras otro, entre los sonidos de los motores y las hélices fueron saliendo. Estos aviones majestuosos en sus días, todavía conservaban el esplendor de esa época. Se unieron en una formación  pasando sobre nuestras cabezas una y otra vez. Entre nosotros, a mí se me pusieron los pelos de punta cuando oía el sonido de los motores. Las formaciones eran complicadas de mantener debido a que los aviones tenían diferentes velocidades y algunos tendían a ir demasiado deprisa y otros demasiado despacio, pero, a pesar de la falta de uno de los aviones, el espectáculo fue asombroso.
Ahhh! por cierto. Después también hay un espectáculo de acrobacias. A mí me tocó la suerte de poder ver al campeón mundial de acrobacias aéreas, claro que no utilizaba un avión antiguo porque esos no pueden hacer acrobacias ya que son como piezas de museo difíciles de sustituir.
Os aconsejo que vayáis, todos los domingos primeros de mes en el aeródromo de Cuatro Vientos.
Por cierto, llevad gafas y sombrero.