domingo, 4 de marzo de 2012

Páginas en blanco, mente distraida

Hola de nuevo, me gustaría decir de lo que querría hablaros en este blog pero es que, sencillamente no puedo porque no tengo ni idea de qué voy a hablar. Me siento cansado y sólo tengo ganas de leer un buen libro o de ponerme a dormir, bueno de dormir no, si soy sincero, más bien de juerga, sí, de juerga, a mí también me gusta la juerga, aunque no lo parezca. Me siento como en una de esas muchas tardes, en la que, harto ya de los exámenes, deberes, estudios y todo lo demás, no tengo ganas de hacer nada, pero claro, tengo que escribir este blog (en este caso) así que me intento concentrar para realizar mi último asalto, buscar ideas, fuerzas y ganas para escribir, pero es que hoy no me acuden.

Sólo tengo fragmentos de ideas pero tan pronto me he puesto a intentar desarrollar una de ellas y a escribir, me digo que no vale, borro lo que he escrito y me pongo a buscar otra, estoy en uno de esos momentos de incertidumbre, que en otros casos han llegado a desesperarme, puesto que pienso: !Dios mío, se me agota el tiempo y no he hecho nada¡
El destino te lo tiene chafado, ¿eh amigo?
Estoy pensando, pensando.... pero no me llega nada, bueno sí me llegan a cachos demasiado incompletos como para prestarles atención, tan pronto como termino de escribir una línea y pienso qué decir en la siguiente, se me va la mente a las nubes o a la quinta galaxia o más allá y costar me cuesta horror y dudas.

Así que ya véis, lo siento pero no puedo hacer lo que me pidió mi querido profesor Juan Antonio, cuando escribes no puedes improvisar como cuando hablas, porque cuando hablas, lo que has dicho es irrebocable, no puedes borrar los sonido emitidos, sin embargo al escribir es muy diferente, tú sabes que puedes cambiar lo que pones, así que siempre tiendes a ir a lo mejor, a lo más exquisito, por lo que Juan Antonio, lo lamento de veras pero es que no me da para más la cabeza.

Hasta otra y con más suerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario