La conocéis ¿no?, es ese sentimiento que aloca tu corazón, emponzoña tu mente y te hace sentir incomprendido, te hace desear el daño ajeno, te hace matar y después sufrir, te alimenta como una droga.
Para algunos, junto con el odio y el deseo de inconmensurable venganza, es lo único que los mantiene vivos, entregándose a ella y a sus maldades, al principio solo para apaciguarla, pero después por placer. Ésto se debe a que la ira es un traidor en nuestras vidas, puede conducirnos a la muerte o algo peor. Si no se os ocurre algo peor os lo diré, puede transformarnos en un doble de nosotros, pero más agresivo, dañino para los demás y para nosotros, porque trae consigo el dolor, que no mostramos por el estúpido orgullo que tenemos.
Con ésto, sin embargo, no os estoy diciendo que intentéis eliminar la ira de vuestras vidas, por varias razones:Para algunos, junto con el odio y el deseo de inconmensurable venganza, es lo único que los mantiene vivos, entregándose a ella y a sus maldades, al principio solo para apaciguarla, pero después por placer. Ésto se debe a que la ira es un traidor en nuestras vidas, puede conducirnos a la muerte o algo peor. Si no se os ocurre algo peor os lo diré, puede transformarnos en un doble de nosotros, pero más agresivo, dañino para los demás y para nosotros, porque trae consigo el dolor, que no mostramos por el estúpido orgullo que tenemos.
- Primero, porque es imposible, es un sentimiento humano, sirve para definirnos en todo momento, por muy mala que sea, está para dar constancia del estado variable de nuestro espíritu, lo que nos da nuestra personalidad. Destruirla significaría destruirnos a nosotros mismos, además nunca podríamos alcanzar la paz espiritual.
- Segundo, el que intenta eliminar la ira lleva una vida maldita y probablemente la encontraría con mayor facilidad. No, lo que hay que hacer es intentar dominar los ataques de ira y no permitir que nos domine a nosotros.
- Tercero, el veneno que mata de la ira es la forma agresiva que hay para apaciguarla, porque nos hace insensibles a los remordimientos de conciencia, nos hace disfrutar el dolor ajeno y nos empuja a odiarlo todo. Hay múltiples formas seguras de apaciguar la ira. Una, por ejemplo descargarte con palabras, como yo, ésto sirve para expresarte y sentirte comprendido no por los demás, sino por ti mismo.
Ahora espero no haber sido extenso, pero es que he sido sincero y a los sentimientos no se les debe poner freno a la hora de expresarse.
¡Hasta la próxima!
Me parece genial que la palabra te sirva para aplacar la ira. Esta es necesaria en ocasiones e irremediable, puesto que forma parte de nuestro sentimiento humano. Pero hay que tener cuidado y no dejarse arrastrar por ella, porque solo nos puede traer problemas. Me encanta que ahora vayas mezclando entradas de libros con otras más personales. Eso te subirá la nota, sin duda alguna.
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